30 de noviembre de 2012

De los que vinieron en los barcos



 Hasta el próximo día 16 de diciembre podremos disfrutar de las obras de Christian Boltanski en Buenos Aires (Argentina). Esta exposición, que bajo el nombre de “Migrantes”, ha sido instalada en el Hotel de Inmigrantes (cerca de Retiro), evoca de un modo fantasmagórico gracias a su puesta en escena, a modo de un espectáculo de luces y sonido, la historia y función del lugar. Aquello que fue un hotel durante la primera mitad del siglo XX y se ha transfromado en un momumento histórico cuya función ahora se corresponde con la del museo y archivo, bajo la mirada de Boltanski se recupera en clave de ensoñación lo que fue hace cien años.

9 de noviembre de 2012

Nomadic souls II

... como pensar la diferencia entre el caminante urbano baudeleriano y el montañés niestzcheano (léanse también: Shopenhauer, Walser, Sebald, etc,).
Formas del nomadismo, diversos modos estético-políticos de abordar el territorio y la frontera.
(A partir de la pregunta ya formulada en un post anterior: ¿A qué preguntar?, ¿al mar o al territorio?)




Y en el presente, una nueva forma de movilidad: la de las redes sociales.
¿Habilitan estas rutas comunicacionales la emergencia de una nueva concepción del ágora, a la luz de los "rizomas" que pueden armar y deshacer a capricho los sujetos involucrados en ellas? ¿se trata de formas de resistencia tan eficaces como se pregonan? ¿meras formas de exhibición del consumo, al estilo de los pasajes estudiados por Benjamin? ¿O hay algo genuinamente novedoso, del que puedan emerger los "pueblos por venir" de sujetos comunicacionales y políticos?



8 de septiembre de 2012

Las cartas de los difuntos



Las cartas de los difuntos

Leemos las cartas de los difuntos como impotentes
dioses,
pero dioses a fin de cuentas porque conocemos las fechas
posteriores.
Sabemos qué dinero no ha sido devuelto.
Con quién se casaron rápidamente las viudas.
Pobres difuntos, inocentes difuntos,
engañados, falibles, ineptamente precavidos.
Vemos los gestos y las señas que hacen a sus espaldas.
Cazamos con el oído el rumor de los testamentos rotos.
Están sentados frente a nosotros, ridículos, como en
panecillos con mantequilla,
o se echan a correr tras los sombreros que vuelan de sus cabezas.
Su mal gusto, Napoleón, el vapor y la electricidad,
sus mortales curas para enfermedades curables,
el insensato Apocalipsis según San Juan,
el falso paraíso en la tierra según Juan Jacobo...
Observamos en silencio sus peones en el tablero,
sólo que tres casillas más allá.
Todo lo previsto por ellos salió de una manera totalmente
diferente,
o un poco diferente, es decir, también totalmente diferente.
Los más diligentes nos miran ingenuamente a los ojos,
porque hacían cuenta de que encontrarían en ellos la
perfección.



Wislawa Szymborska (Poesía no completa, F.C.E.)

1 de septiembre de 2012

23 de agosto de 2012

La larga marcha de los elefantes



EXILIO

Expulsados de la selva del sur de Sumatra
por los hombres que vienen a poblarla, 130
elefantes emprendieron hoy una larga marcha
de 35 días hacia la nueva ciudad que les fue
asignada.

(AFP. 18/11/82)


No hay sitio para los elefantes.
Ayer los expulsaron de la selva en Sumatra,
mañana alguien les impedirá la entrada al Unión Bar.
Yo integro esa manada hacia Lebong Hitam,
yo sigo a la hembra guía,
cargo con la joroba de todas mis valijas sobre las
         cuatro patas del infierno.
Llegarán a destino –dijo un diario en Yakarta.
Los colmillos embisten telarañas de niebla.
Llegarán a destino,
viejas empalizadas que sucumben bajo mareas de carne.
Llegarán  -dijo el diario.
Más la estampida cruza por suelos pantanosos
y mi patria –la mía- es sólo esta manada de elefantes
       que ha extraviado su rumbo.
¡Guarde celosamente la selva impenetrable este ulular
       de bestias!
Tambores y petardos, acompañan.
Algo de todo el polvo que levantan, es mío.


Poema del gran poeta Jorge Boccanera. 


19 de agosto de 2012

Cartografiar la memoria: el viaje de los ancestros



“Te pido, ¡oh Musa!, hablarme de aquel hombre ingenioso,
quien luego de asolar la ciudad de Troya visitó otras muchas,
conociendo el espíritu de los hombres: de aquel que sobre los mares pasó tantas fatigas…”
Odisea. (Canto I, Homero)


Del mar barroso en el confín remoto del sur al barro plateado por la luna del río-mar capitalino.  Del mar de Ulises al de la isla en peso, evocando el poema del cubano Virgilio Piñera sobre la tierra que hizo historia en el Caribe, y de la cual son parte de mis raíces.
Pues lo familiar se entrevera entre los mapas del cartógrafo, superponiendo fronteras y temporalidades. En una tierra aluvional como la nuestra, las memorias suscitan alianzas genealógicas.  Pero no sólo eso: hay intercambios, comercios.  Los que venimos de quienes vinieron en los barcos, portamos en nuestros genes el síndrome de Ulises. Sólo que Itaca (el hogar, el reino) pertenece al pasado, y al pasado no se lo puede habitar.   ¿Cómo elaborar un mapa de la utopía? En otras palabras ¿adónde regresar?
Y aun, utopía para quiénes. La Tierra prometida es acá y allá, con sus exilios, sus viajes a la semilla, nunca yéndonos del todo, nunca volviendo definitivamente.

“Debo apurar mi carta/ mañana irán en barco a beber de Linares sus óleos y sus vinos/ al fondo del cubil prensadas uvas negras/ por las muchachas que éramos/ los hijos//
¿recuerdas?/ ¿la sangre mora casi al trepar las faldas/ de los primeros arreboles?/ nos tomaba la ronda todo el día/ Guernica estaba lejos/ por los cabellos azulaba la sombra de la parra/ el mar no estaba…”
  (Lagrimal Linares, en Libro de ojos)

Hijos de los que fueron, cartógrafos del tiempo. Cartografiar el mar es trazar los mapas del transcurso, que algunos llaman Deseo. Y si hubiera utopía, la utopía está allí, en esas aguas, en sus peligros, en su vastedad, que es decir: en su Promesa. 

“sueño con serpientes de mar y toda clase de cíclopes / al acecho/ te sueño mar de fondo/ humana demasiado humana/ tu odisea sin juicio./…/ nado entre fauces/ aunque no temo al tiburón/ espero a moby”… (De Odiseas, inédito).

18 de agosto de 2012

La ¿otra? Bolivia, en tiempos del referéndum




Entre la cruz, la música y la política

Hay un punto en que la ruta se vuelve áspera y empieza a apretar el calor. El paisaje respira a pulmón lleno, el asfalto cede ante la greda roja y no hay cobertor ni ventana que resista al polvo. La naturaleza vibra en la antesala tropical del Amazonas. Palmeras, tajibos, moraos, sotos, flanquean el camino por una tierra generosa y fértil, cuya suerte comienza a jugarse en los días tórridos del referéndum. "El mundo cree que todos los bolivianos somos collas –dijo la mesera de uno de los bares más populosos de Santa Cruz, que dejamos atrás hace más de 400 kilómetros– pero nosotros tenemos nuestras costumbres, nuestro propio pasado, nuestras riquezas". La bandera con los colores del SI cuelga en la fachada del amplio local con la expresión "Santa Cruz ¡Te quiero!" y en sus mesas se arremolinan grupos de jóvenes a favor de la autonomía regional, cuyas consignas repican los altavoces afuera. Verde y blanco en los sombreros Panamá de los señores con atuendo folk. Verde y blanco en los panfletos anti-referéndum que nos entrega Miguel. "Aquí se arma, está todo muy bravo", dice el taxista, que no teme a represalias."Estoy con Evo a muerte, por una Bolivia unida y nacional".

¿Cuántas Bolivias caben en esta Bolivia indómita desde las luchas por la independencia continental? ¿Son los pliegues y matices de un gran y único rostro? ¿O se trata de cuerpos separados por memorias y latidos diferentes?

La escenografía de la capital del movimiento autonomista es, en sí misma, una muestra de contrastes: vendedores ambulantes con ofertas de fritangas al paso alternan con recovas, devenidas comercios de insumos tecnológicos; autos caros se abren cancha a los bocinazos entre carros tirados por animales de carga; la estación terminal exuda olores rancios en contraste con el moderno aeropuerto Viru Viru: postales de la opulencia terrateniente entreveradas con la pobreza de los márgenes. Algunas nubes opacan el horizonte y comienza la lluvia cuando llegamos a uno de los puntos nodales de la Chiquitania, declarada patrimonio de la humanidad. "Bienvenidos al Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana", reza el cartel tras la cruz enclavada en el ingreso a San Ignacio de Velazco.

Desde 1996 y con periodicidad bianual, entre fines de abril y la primera semana de mayo, la ciudad es teatro de uno de los acontecimientos culturales más importantes del mundo. A ella se suman Santa Cruz, Concepción, Santa Ana, San Rafael, Urubichá, San José, San Javier, San Julián, San Miguel... "A estos sitios los padres vinieron con la cruz y con la música, por eso ha sobrevivido su herencia", dice Armando Landívar, hijo de poeta, como le gusta presentarse, mientras hunde la gubia en la madera de cedro que se transformará en un refinado querubín con rasgos aborígenes. Sobre la esterilla proliferan las tallas de ángeles músicos en remedo de aquellos que habitan, con abundancia barroca, las hermosas iglesias, donde desde la mañana y por las noches, la magia de la música sucede. Y se abre a todas las fronteras: Polonia, España, Croacia, Estados Unidos, Alemania, Suiza, Francia, Brasil... Y vibra junto a los sonidos de los chiquitanos. Cada pueblito con su coro, su orquesta, su escuela, sus luthiers. En San Rafael, el órgano que diseñó el padre suizo Hans Roth en 1757, conserva intactos sus rasgos. El organista, un joven de 16 años, toca una pieza del patrimonio local, inspirada en la obra de Domingo Zípoli. De vuelta a San Ignacio, Ismar Dilio Dorado, maestro ebanista, pintor, escritor y dirigente político, nos lleva a conocer la comunidad de San Antonio, donde radica una de sus tres familias. Conoce la morfología y las propiedades curativas del monte como la palma de sus manos, que hacen prodigios en los horcones que ornamentan el templo y las galerías aledañas. Defiende la emancipación con reservas: "Queremos ayuda para nuestras comunidades originarias y es difícil llegar con los reclamos a La Paz. Esta tierra es muy rica en recursos naturales. Si los que piden la autonomía piensan en sus intereses, que también los nuestros se beneficien".

Siesta del sábado, una ruidosa veintena de autonomistas marchan en la plaza. Portan trombones, trompetas, redoblantes. Por la noche, habrá danzas nativas ¡y chacareras! cuando termine el concierto. El mundo baila con ellos. Y espera.




Se publicó en el Suplemento Temas (La Voz del Interior), dedicado al referéndum boliviano que dividió en dos al país gobernado por Evo Morales. (18 de mayo de 2008). 

30 de junio de 2012

Didascalia (apuntes para un teatro de la memoria)






Migrar del personaje (su parlamento, su máscara).
Ser parte del coro, de la platea, de los iluminadores, de los tramoyistas. Confundirse (fundirse con ellos).
Perpetrar el apagón para oscurecer, desdibujar; es propicio, como dicen los chinos en el libro de las mutaciones. Es propicio, estropicio. Estropear la obra, interviniéndola. Sacarla, salirse de libreto. Noche y sonoridad, lo que acontece.
Nadie contesta las preguntas, nadie se traviste, nadie aplaude en la obra que se va haciendo. No hay actos, no hay cierre. El público (que es decir, el actor, el técnico, el director; que es decir, el personaje), puede irse cuando quiera, y volver cuando lo desee. La memoria se presenta como una sucesión de voces en off que intercambian sus roles sin previo aviso.  Se escuchan frases cortas y monosílabos que perviven como residuos atómicos de lo que fue alguna vez la comunicación entre los hombres.
A tientas deambulan, fantasmales, tratando de construir una lengua nueva para los oídos, nacida de la perplejidad y la intemperie.



2 de junio de 2012

La vida en un poema




Canción de Agnes, por Yang Mija.


¿Cómo es allí?
¿Cómo de solitario?
¿Brilla rojo el atardecer?
¿Cantan los pájaros como cantan en el bosque?
¿Puede llegarte la carta que no me atreví a enviarte?
¿Puedo hacerte llegar la confesión que no me atreví a hacer?
¿Pasará el tiempo y se marchitarán las rosas?
¿Es tiempo ahora de decir adiós?
Como el viento que perdura y después se va,
como las sombras.
Por las promesas que no llegaron
por el amor sellado hasta el final
por la hierba que besa mis tobillos cansados
y por los pasos menudos que me siguen
es hora de decir adiós.
Ahora, cuando cae la oscuridad
¿se encenderá de nuevo una vela?
Aquí rezo
nadie debería llorar...
y para que sepas
qué profundamente te amé.
La larga espera en medio de un cálido día de verano.
Una vieja senda parecida al rostro de mi padre.
Incluso la solitaria flor salvaje apartando la vista con timidez.
Qué profundamente te amé.
Cómo se agitaba mi corazón al escuchar tu vaga canción.
Te bendigo
antes de cruzar el río negro
con el último aliento de mi alma.
Estoy empezando a soñar
una brillante mañana soleada.
Me despierto de nuevo cegada por la luz
y te encuentro
apoyándome.


(Poetry, dirigida por el coreano Lee Chang-Dong)



(al poema lo encontré en el blog de Ana Pérez Cañamares

10 de mayo de 2012

Un poema de Irene Gruss



Nómades por errar

Mi necesidad no tiene nombre.
No iremos al bosque.
El aire talará los árboles
no habrá pájaros, nada.
El camino se deshará como se deshace
la carne, no habrá
tiempo.
Extrañaremos ese bosque
como si alguna vez hubiésemos ido.
Las ramas pedirán
ayuda al cielo, y cada hoja
el alivio de un ruido. En vano
extrañaremos el claro del bosque.
Como el que pierde un anhelo,
como el que lo busca en el claro
de un bosque, no videntes, no acontecidos,
nómades por errar, en vano
será la senda errada,
el tiempo goteará como lluvia sobre pájaros,
en vano pájaros ramas musgo, en vano
escrito. No iremos al bosque.

De Solo de contralto (Galerna, 1997), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna, 2008)

Poema extraido del blog de la autora
http://lamitadelaverdad.blogspot.com.ar/

9 de mayo de 2012

5 de mayo de 2012

Butes







Cómo internarme en el laberinto de mis temores profundos
sin perderme
decidir el exilio
o sucumbir al canto regulado de la élite
saltar o no
puedo evocar estas preguntas pero no lo que pensé después
tras el arrojo.

16 de abril de 2012

La Odisea de Butes




En su magnífico Butes, el versátil Pascal Quignard revaloriza la figura olvidada de un Odiseo anterior al homérico, el de Apolonio de Rodas que emerge de "Las Argonáuticas".

En esta versión, que pone en cuestión filosófica, estética y éticamente los sentidos y propósitos del arquetipo occidental por excelencia del guerrero y su peripecia de regreso a la patria,  las sirenas (pájaros) iban a arrebatar el retorno de Butes, cuando Cipris, la Afrodita del mar, lo arranca de las olas, que Butes ha penetrado.

Butes, se nos explica, es aquel que, atraido por el canto de las Sirenas, se ahoga en la espuma de Afrodita.
Butes es a la música (respecto de Afrodita) lo que Adonis a la caza. Estos dos héroes, amantes de la diosa del amor, responden a un deseo desconocido, más vasto que el sexual, que es la pasión exclusiva de Afrodita. Su deseo es más vasto que la reproducción social. De este modo, se olvidan de Venus. Su búsqueda es periférica y claramente solitaria. Para el uno, es el encuentrro con un jabalí. Para el otro, con un pájaro de mar.


Según el pensamiento de Apolonio, hay una música de perdición, que arrebata el retorno, y una órfica, salvífica, que ordena el regreso.
Orfeo "viola" lo femenino, opone una violencia viril al canto acrítico.
Hay dos Orfeos: el apolíneo (Ovidio) y el dionisíaco (Apolonio), despedazado por las bacantes. Y cuando su cabeza es arrojada por ellas ala agua, aun allí mueve los labios.
Entonces: "¿Qué pensaba nuestra cabeza en el agua?"
El mismo canto de las Sirenas difiere en Homero: es armónico, y en cambio inarticulado y maléfico, bestial, en Apolonio.


Los filósofos, según Q., son poco afectos al alta mar: Tienen miedo de zambullirse, de perderse, de abandonar el grupo, de morir (...) la música que sabe "perderse" no tiene miedo del dolor... no necesita protegerse con imágenes o proposiciones, ni engañarse con alucinaciones o sueños (...), es capaz de ir al fondo del dolor, porque es allí donde ella mora"....


En el epílogo de este precioso libro (tan encantador como el canto de las sirenas que nos invita a zambullirnos en el mar de su prosa), se define a Quignard: "Como un pensador nómada en el ángulo muerto con lo social y el Tiempo, repite que la lectura hace posible escapar de la educación que se recibe, como la literatura permite emanciparse del lenguaje o el amor extirparse de la familia y el grupo".

13 de abril de 2012

Receta




“Un día, en medio de un camino, vi en un espejo la figura de mi padre. Alcé la mano para saludarlo en medio de la fascinación de lo imposible, y observé que esa mano me saludaba a mí mismo. Un día encuentras, siempre, la mirada que perdiste. “
Juan Cruz Ruiz


Me despertaban los olores: a caramelo frito, a cebolla rehogándose. Olores que no eran para la mañana. Después venían los sonidos: de un motor, de una danza de partículas contra el plástico duro; del chisporroteo del líquido hirviendo; del metal contra el metal y el rumor apagado que bullía entre ambos. Sonidos amigables de una comida hipercalórica que se reservaba para ocasiones especiales del invierno argentino, aunque su origen fuera tropical.
Cuando ya habían sido consumados los trámites de un desayuno escueto, llegaban los colores con sus formas: el bordó espeso de los porotos en salsa, el dorado de la banana en milanesa, el naranja del huevo que no debía rasgarse, el tiza irisado del arroz, el beige con vetas rosas y cobrizas del cerdo.
Los alimentos se presentaban al plato. La cocinera disponía en un extremo de la porcelana la banana y, dentro de su concavidad, la porción de arroz extraída de pequeños moldes. En el extremo opuesto, la costeleta y la salsa bordó a un lado de la carne. Del otro, el huevo con su corola intacta. En el medio, la fila de porotos sin licuar.
Unos mezclaban los porotos con el arroz, la banana con el cerdo, la salsa con la carne y la banana o el arroz con la banana...
Otros preferían saborear cada pieza por separado.
Los niños solíamos ser quisquillosos con el cerdo y ávidos con el arroz.
Sólo el arroz y los porotos admitían una segunda y hasta una tercera vuelta.
Lo demás era ración discreta.
Una reminiscencia agridulce. Saber de mi memoria familiar, sin aderezos ni especias.

7 de abril de 2012

Demostración poética

En cada sueño soy un extranjero
que trata de escuchar sonidos
creyendo en un lenguaje.

Sin identidad ni cartilla
de racionamiento, ni dineros,
vago por un paisaje de ideas
infinito y repetitivo,
pero no entiendo las señales
ni las señas, paso hambre,
no encuentro dónde dormir,
nadie me recibe y quienes ven,
miran abajo, donde algo parece brillar.

En cada sueño el paisaje es otro,
y aunque siempre suele tener
la forma de mi deseo,
soy a todas luces un extranjer,
"el que por las noches aúlla".

Vuelvo de ese exilio más viejo,
pero no como quien
estuvo lejos
y vivió una vida horrible,
ni como reconociendo cada cosa
con amor,
sino como quien despierta
de un sueño y sabe
que "esto" es lo que soñó.


LILIANA LUKIN
La Ética demostrada según el orden poético
(Ediciones La Cebra, 2011)
web de la autora aquí

1 de abril de 2012

Carne de cañón




Tengo frío, me dice esa mañana límpida de abril. Caliento un poco del café que había preparado la noche anterior y arrimo la taza a sus labios. Quema, protesta. Acerco mis labios y comienzo a soplar suavemente el líquido negro. Ahora sí, me parece que está tibio, le digo, y deposito el recipiente entre sus manos. Lo miro beber, los ojos verdes entrecerrados, la boca, sobre todo la boca.

Desde el cuarto contiguo nos llega la voz vibrante de Freddy Mercury.

Nos desnudamos, urgentes.
Yo le digo hermoso te amo, en la única lengua que conozco para el mundo escueto que somos. Y el tiempo, tan futuro ciego aun con el sol opaco de  este otoño, los pasos veloces en la calle, las celosías entornadas de los vecinos, el silbido de buitres merodeando su carne.

14 de marzo de 2012

Efímera



Huellas, rastros de una presencia (la nuestra). La lección de la arena.

28 de febrero de 2012

Itaca


Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás trabas en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.
Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que - ¡con qué placer! ¡con qué alegría! -
entres en puertos nunca antes vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas y aprendas de los sabios.
Siempre en la mente has de tener a Ítaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas guardado en el camino
sin esperar que Ítaca te de riquezas.
Ítaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías aprendido el camino.
No tiene otra cosa que darte ya.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado
sabio como te has vuelto con tantas experiencias,
habrás comprendido lo que significan las Ítacas.

Konstantino Kavafis

18 de febrero de 2012

El trazo


Buscar, en la peripecia del trazo, la materialidad de lo espontáneo.
Que la forma no obedezca a ningún proyecto previo, sino a la posibilidad de la deriva en un acontecer. (la forma no "es": "acontece") No hacerla estallar, sino seguirla hasta que revele sus alteridades.
Se entiende entonces que al hablar de pliegues o superficies simplemente nos estemos refiriendo a las mutaciones de la forma, a su movimiento.
El trazo no es la huella; siguiendo este razonamiento, el trazo en su dinámica se asocia al rastro, la marca (de una producción, de una búsqueda, de una presencia-ausencia) destinada a desaparecer reinventándose, una y otra vez.
El filo hundiéndose en la madera, el punzón sobre el metal, la pluma sobre el papel.

21 de enero de 2012

Ellas danzan solas


Migraciones: las mujeres recorren solas el mundo

Por:
 
Cariló es una reserva natural de bosque, dunas y playa a 360 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, sobre la costa atlántica argentina. Solía ser un reducto cerrado al que sólo podían ingresar los propietarios de las casas de veraneo. Hoy la entrada es libre y algunos propietarios son de clase media, pero sigue siendo una playa exclusiva, con grandes caserones y Audis y BMWs en muchas explanadas. El público de Cariló es tan homogéneo que la escena que encontré en la pequeña plaza central a las 8 de la mañana del domingo pasado me tomó por sorpresa: unas treinta bolivianas, sentadas una junta a la otra bajo el tibio sol de la mañana, quietas, a la espera.
¿Qué esperaban? Me lo explicó una propietaria: que las repartieran por las casas que iban a limpiar. Un bus las había llevado hasta allí desde Valeria, el balneario vecino, donde vive una comunidad de bolivianos que alimenta la zona de plomeros, albañiles, mucamas. Las bolivianas debían quedarse en la plaza hasta que vinieran a buscarlas; tenían prohibido utilizar las instalaciones, incluso los baños del único café abierto tan temprano.
Al caer el sol, mientras caminaba por el bosque, ví a algunas salir de las casas y encaminarse hasta la parada del bus que se las llevaría de Cariló. Caminaban en silencio, mirando al suelo. En el atardecer, recortadas contra el bosque, eran casi invisibles.
***


Nunca antes en la historia hubo tantas personas desplazándose por el mundo: inmigrantes, migrantes internos, desplazados, refugiados. Según la Organización Internacional de Migraciones (OIM), la cantidad de inmigrantes en el mundo sufrió un impresionante aumento en la última década: de 150 millones en 2000 a 214 millones en 2010. Equivalen, simbólicamente, al quinto país más poblado del mundo.
Históricamente, la mayoría de los inmigrantes han sido hombres: padres de familia, o futuros padres de familia, que partían, acumulaban lo suficiente para enviar, años más tarde, por sus esposas e hijos, o enviaban dinero a casa hasta que ellos mismos pudieran regresar. Hoy, la inmigración es crecientemente femenina. Mujeres que fueron dejadas atrás, muchas veces con hijos pequeños, por hombres que nunca regresaron o que un día interrumpieron las remesas, y deben emprender ellas mismas, jóvenes y solas, el viaje hacia el país del que vivirán sus familias.
Las mujeres son hoy el 49 por ciento de todos los inmigrantes.
En Guatemala, donde alrededor del 10 por ciento de la población ha emigrado (1.4 millones de personas), ya un tercio son mujeres --tienen entre 20 y 40 años--. Guatemala, el país más peligroso del mundo para las mujeres (cifras del femicidio: 695 en 2010) expulsa mujeres y conserva hijos criados por abuelas.
Argentina es el tercer receptor de inmigrantes internacionales de América, con 1.4 millones, después de Estados Unidos (42.8 millones) y Canadá (7.2 millones).
El 50,1 por ciento de los inmigrantes internacionales en América son mujeres.
A partir de 1990, según un trabajo de la socióloga Gioconda Herrera, de Flacso Ecuador, pubicado en la revista Nueva Sociedad, “aumenta la presencia de mujeres bolivianas en Argentina y peruanas en Chile. Por ejemplo, el porcentaje de mujeres sobre el total de migrantes peruanos ha pasado en los últimos 20 años de 33% a 60%. En Argentina, las mujeres representaban 33,6% del total de migrantes peruanos en 1980 y en 2000 alcanzaban el 59,3%. Lo mismo sucedió en Chile, donde el porcentaje pasó de 48% a 60% en el mismo periodo.”
Los países en desarrollo de América Latina y el Caribe recibieron 58.1 mil millones de dólares en remesas de sus emigrados en 2010.
***

Las inmigrantes son presas de todo tipo de depredadores. En Centroamérica: mareros, coyotes, bandidos en general, oficiales de inmigración y policías. Los lectores de El País leyeron hace unos días la historia del Depo-Provera, la inyección anticonceptiva que se aplican miles de centroamericanas para atravesar los 5.000 kilómetros de la ruta hasta Estados Unidos. La llaman “la inyección anti-México”: allí, seis de cada diez inmigrantes son violadas. Las mujeres saben que serán explotadas sexualmente, se resigmnan a que este será el precio del pasaje.
La mayoría de quienes que dejan Centroamérica para intentar llegar a Estados Unidos son mujeres: son el 57% de los migrantes de Guatemala y el 54% de El Salvador y Honduras, según la Mesa Nacional para las Migraciones de Guatemala
***
En el Cono Sur, las angustias son otras.
“Las mujeres bolivianas que se desplazan hacia Argentina son víctimas de diferentes prácticas de discriminación y exclusión por su condición de mujeres y de migrantes, por su pertenencia de clase y su origen étnico –según un trabajo académico publicado en Amérique Latine, Histoire et mémoire--. (…) La exclusión, la subordinación y la discriminación en todos los espacios de la sociedad siguen siendo las problemáticas más significativas que padece este sector de la población en la Argentina”.
***
Escuchar la historia de estas mujeres, sea en el norte o en el sur del continente, sea con este matiz o aquel matiz, produce una sensación de déjà vú: es siempre la misma historia. Cada experiencia personal es, en verdad, un relato colectivo. Porque estas mujeres no eligen sus vidas: son arrojadas a ellas.


Publicada el 20 de enero de 2012.
Fuente: el pais.com


13 de enero de 2012

El momento decisivo




 INMIGRANTES ILEGALES

Christopher Anderson, fotógrafo de la agencia Magnum
“En el año 2000 conseguí embarcarme en un bote de madera de fabricación casera de 7 metros de eslora con 44 haitianos que pretendían emigrar clandestinamente a Estados Unidos. Tras un par de días de navegación el bote empezó a hundirse. Estábamos condenados y lo sabíamos. Empezamos a despedirnos unos de otros. Sorprendentemente, la calma dominaba en el bote. No había mucho que hacer excepto resignarse a lo inevitable. Hasta ese momento había tomado pocas fotografías. Todo el mundo en el bote sabía que era fotógrafo, y en cierto modo no había caído bien... Pero cuando el bote se estaba hundiendo, David, el haitiano al que había seguido para llevar a cabo esta travesía, me dijo: ‘Chris, sería bueno que empezaras a hacer fotografías. Sólo nos queda una hora de vida’. Y así, sin pensarlo mucho, empecé a hacerlas.
Nos salvó en el último momento un barco de la guardia costera de Estados Unidos que se topó con nosotros, pero esto es ya otra historia. Este fue, en cierto modo, el momento más decisivo en el transcurso de mi vida fotográfica”.

Fuente: Radar, Página 12.

12 de enero de 2012

Dolor de hogar (II)


La historia de Habtamu conmociona a Italia. El chico tiene 13 años y con 20 euros quería llegar a Etiopía desde Milán. Recorrió unos 80 kilómetros hasta que fue encontrado por la Policía.
El chico había emprendido una travesía para reencontrarse con sus hermanos y ahora sus padres adoptivos, quienes habían pedido desesperadamente su aparición a través de  YouTube, le prometieron visitar el continente africano.
La historia. Habtamu fue adoptado a los 9 por una familia italiana. Pero el 4 de enero, decidió abandonar a sus padres italianos, Giulia y Marco Scacchi, para reencontrarse con sus seres queridos en Etiopía, de acuerdo al diario italiano Corriere della sera.
Con 20 euros en el bolsillo y un mapa, el niño emprendió el viaje hacia el sur del país para llegar desde ahí al África.
Ante su desaparición, la familia adoptiva del chico publicó un video en YouTube y así logró expandir el mensaje por todas las redes sociales, desde Facebook hasta la red de scouts de Italia.
A los pocos días, la desesperación de la familia de Milán encontró consuelo cuando un llamado telefónico alertó que Habtamu había sido encontrado por dos oficiales mientras deambulaba por una estación.
Había caminado cerca de 80 kilómetros, pero el ayuno por la carencia de dinero lo había debilitado y ya no podía seguir. “Yo quería ir a casa”, admitió el niño.

Fuente: lavoz.com.ar

2 de enero de 2012

Playa y jirón


“Aprendimos a quererte…”
Carlos Puebla

sueño con serpientes de mar y toda clase de cíclopes 

al acecho

te sueño mar de fondo
humana demasiado humana
 
tu
odisea sin juicio

en este mar que no es de los sargazos
ni habitan caracolas para acunar tu mantra.

1 de enero de 2012

Los estadísticos


cientos de repatriados europa exige visa 15 escondidos del oficialismo francés 58 chinos mueren asfixiados rige en España 460 continúan acusados de contrabando de personas a la deriva europa cerró filas 343 en las costas de son el salvavidas perseguidos europa prepara una expulsión masiva preocupa brote  418 en un barco canarias pidió ayuda para regular ingresos los derechos ilegales la toma de sus huellas dactilares penas más graves los líderes de la unión  1500 por día ingresos desde Italia tras los disturbios cientos de inmigrantes  repatriados al  África más de 800 en Dinamarca esclavos sus huellas dactilares ahogados frente a Tarifa trashumantes entre Indonesia y desastres naturales se hundieron al sur el salvavidas de familias pobres 16 en marruecos porque no puede ser francesa un cupo mínimo de arrestos 6000 aprox.  acuerda ejecutar el ADN traficantes humanos pasó un año oculto para alcanzar otras 500 han desaparecido la mayor de nuestra historia en el extremo norte investigaron para entender  los camellos 5 millones de pobres a este minúsculo enclave por qué emigran sus hijos cocaína pura la guerra en su país natal a la deriva ganan unos pocos pesos 12 menores control en zonas limítrofes la embarcación zarpó al reencuentro para pasar las fiestas de la frontera largas distancias sin comer estómagos en puntos aislados y estratégicos unos ante una nueva vida  la situación que viven indigentes  proyecto que acaba de lanzar a la deriva trabajos peligrosos por trata en la Justicia de pequeño tamaño una vez que llegan a destino un país expulsivo generalmente residen bolivianos ni beben nada a la deriva 454 sin papeles áreas desérticas cientos de miles incrementan sociedad de informantes la cifra incluye confidente voluntario ciudad Juárez sería sin dudas importante otras 200  en papel celofán a lo largo de las costas paupérrimas  trabajadores huéspedes por personal del Escuadrón la muerte  cama adentro una fortuna se descomponen vomitan para luchar cinco centímetros de largo pero después se adaptan de manera violenta tratando de entender por qué 37 millones de emigrados deben dejar sus tierras y terminan

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